Dado que los colores influyen directamente en el estado de ánimo, en la percepción del espacio y en cómo te sientes al entrar en cada estancia, la elección del color de una habitación trasciende las cuestiones del gusto personal. Sobre este tema, a nuestros clientes les insistimos en que saber usarlos bien es una de las herramientas más potentes del interiorismo, ya que la capacidad para transformar la vivienda es increíble. ¿Quieres algunas pinceladas sobre ello? ¡Entonces sigue leyendo!
Colores cálidos: energía y vida en los espacios sociales
Te lo confirmamos desde Decomar: el rojo, el naranja y el amarillo activan y estimulan. Son los aliados naturales de las zonas donde se vive hacia afuera (cocina, comedor o salón):
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El rojo en pequeñas dosis —una pared de acento, un detalle decorativo— aporta dinamismo sin saturar.
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El naranja crea un ambiente acogedor ideal para la conversación.
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El amarillo, en tonos suaves, suma luz y energía creativa, aunque conviene no abusar de él en grandes superficies porque puede resultar cansado.
Eso sí, nuestros interioristas de Vigo no recomiendan usarlos en los dormitorios por su capacidad estimulante, que interfiere con el descanso.
Colores fríos: calma, foco y equilibrio
El azul, el verde y el lila trabajan en la dirección contraria a los anteriores: reducen la activación, favorecen la concentración y crean una buena sensación de amplitud:
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El azul en tonos pastel es una elección clásica para dormitorios y baños porque ayuda a desconectar y favorece el descanso.
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El verde, por su parte, aporta equilibrio y frescura, y funciona especialmente bien en el salón o en un espacio de trabajo en casa.
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El lila y el lavanda, en versiones suaves, tienen un efecto relajante e introspectivo que los hace muy adecuados para los dormitorios.
Los colores neutros son la base sobre la que todo funciona
La tercera pata de la psicología del color la encontramos en los colores neutros como el blanco, el beige y el gris, que en ningún caso son colores de relleno. De hecho, estamos hablando de las tonalidades que funcionan como la estructura sobre la que se construye cualquier proyecto de interiorismo bien resuelto:
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El blanco en cocinas y baños potencia la sensación de limpieza y amplitud, y combina muy bien con madera para evitar frialdad.
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El beige y el gris dan versatilidad al salón y permiten jugar con acentos de color sin que el resultado se vea recargado.
¿Quieres que nuestros interioristas de Vigo usen la psicología del color en tus habitaciones?
En Decomar, tu empresa de decoración de interiores en Vigo, integramos la psicología del color en cada proyecto desde el principio, porque la paleta de una vivienda no debería ser el último paso, sino uno de los primeros. Si quieres una casa que se sienta bien además de verse bien, contacta con nosotros y cuéntanos cómo quieres vivir cada espacio.